Consejos para nuestros clientes

En atención a nuestros clientes

(Ciertos consejos necesarios para una buena recepción de prendas de cuero y ante)

 

En atención  a nuestros clientes

(Ciertos conocimientos necesarios para una buena recepción de prendas de cuero y ante)

Se debe imperativamente: proceder a un examen profundo de las prendas de piel.

Dicho examen debe ser eficaz. Que el cliente de dé cuenta personalmente. Tras haber visto la presencia de la mancha, o roce, por ejemplo, después no podrá. De buena o mala fe, pretender que la mancha fue hecha durante el tratamiento.

Mancha: recoger información si no se ve claramente de qué es dicha mancha y prevenir al cliente de que tal mancha no se quitará, si el caso es claro, que es muy difícil de eliminar.

A este respeto recordemos que solo una cláusula que deje señales libra jurídicamente toda responsabilidad. Sin embargo, una clausula restrictiva, incluso de palabra, permitirá evitar el 95 por 100 de los problemas.

Mirar cualquier tratamiento previo (Puede el cliente haber intentado quitar la mancha y haberla enfieltrado descolorido).

Manchas de: Sangre, pintura, leche, Huevo, tinta, mercurocromo… advertir rigurosamente que en el 95 por 100 de los casos no sale.

El aceite o mancha grasa sale. Pero mirar si dicha mancha de grasa no está tintada por algún producto culinario, por ejemplo: Azafrán.

Ciertas particularidades que es bueno conocer, y a veces explicar:

La piel animal podría haber sido dañada cuando este era aún vivo, por zarzas, alambres de espino, enfermedades, o en peleas con otros animales.

Las cicatrices resultantes en el tejido no se tiñen de igual manera. Antes de teñirlo se suelen recubrir con un relleno que se quita en la limpieza y la cicatriz original se hará más aparente. Normalmente en forma de zona más clara.

Marca de venas:

Algunas pieles gruesas son partidas, revelándose así las venas en la piel mediante unas líneas irregulares y onduladas.( estas también pueden ser ocultas con rellenos y tintes , y en limpieza reaparecen).

Arrugas:

Las pieles tomadas del extremo del cuello o la panza del animal generalmente son de carácter arrugado. Esas arrugas se han hecho desaparecer, pero en la limpieza vuelven a aparecer.

Pieles finas:

Prestar especial atención a pieles extremadamente finas. Son muy frágiles. Tomar precauciones advirtiendo al cliente que se puede romper.

Oxidación (cambio de color):

La prenda puede estar descolorida por la luz y los gases de la atmosfera. La suciedad puede dejarlo desapercibido y en la limpieza se verá mucho más. Fijarse bien levantando el cuello de la prenda y advertirlo siempre.

Pieles de textura diferente:

Mirar que la prenda no esté fabricada con pieles diferentes, por ejemplo: del lomo del animal de una parte y de la panza en otro. Si es así, hacérselo visible al cliente.

Adornos:

Prendas confeccionadas en colores claros y oscuros. Advertir que puede sufrir un ligero borde de lo oscuro sobre lo claro.

 

Forros:

Otro posible problema. Las prendas oscuras que tienen forro claro éste se puede manchar. En los cambios de color, al tener que dar una tinta muy fluida, ésta pasará indefectiblemente por las costuras. Este se manchara siempre.

Pieles y antes de imitación:

Estos pueden ser fabricados de muy diferentes maneras. Lo mejor es descoser el forro, en algún lugar discreto, y averiguarlo así.